Hace más de tres décadas que la tecnología forma parte de mi vida.
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Todo empezó con una pregunta: ¿cómo funciona esto? Desde temprano, desarmar, explorar y volver a armar fue una forma de entender el mundo. La electrónica y la informática no eran materias de estudio — eran juguetes que escondían secretos.
Esa curiosidad, lejos de calmarse con los años, se convirtió en el motor de todo lo que vino después.
Llegué al aula sin buscarlo — y descubrí algo que no esperaba: que explicar obliga a comprender de verdad. Cada pregunta de un alumno fue un desafío que me hizo pensar más profundo, encontrar mejores caminos, construir explicaciones más honestas.
La docencia no fue un paréntesis en mi recorrido técnico. Fue parte esencial de él.
En los años 90, construir un sitio web era un acto de exploración pura. No había cursos, no había frameworks, no había Stack Overflow. Había curiosidad, código fuente de otras páginas y muchas horas de prueba y error.
Esa experiencia pionera evolucionó con cada tecnología que fue llegando: HTML, CSS, JavaScript, PHP, SEO, analítica, diseño responsivo. Hoy DOY Digital Studio construye portales institucionales modernos con la misma pasión de entonces — pero con décadas de práctica encima.
El trabajo en investigación aplicada me llevó a un territorio donde las ideas tienen que funcionar de verdad: software embebido, electrónica de propósito específico, automatización de procesos, realidad aumentada para aplicaciones de campo.
En CITEDEF encontré un espacio donde la innovación tecnológica no es una aspiración — es una necesidad concreta y cotidiana.
"Donde aprendí que entender las máquinas
es entenderse a uno mismo."
"La carrera que faltaba para darle nombre
a lo que ya hacía."
"Porque construir tecnología sin saber
gestionarla es construir a medias."
DOY Digital Studio no nació de un plan de negocios. Nació de la suma de todo este recorrido: la curiosidad del inicio, los años de enseñar y aprender, la práctica en proyectos reales, la formación académica y técnica.
Es un laboratorio independiente donde la tecnología se construye con las manos, se prueba en hardware real y tiene como objetivo resolver problemas concretos o abrir nuevas posibilidades.
No es una empresa grande. No necesita serlo. Es el espacio donde las ideas tienen permitido convertirse en cosas reales.
Robots, inteligencia artificial embebida, sistemas de identificación.
Prototipos reales que nacen de décadas de práctica acumulada.
Creo que la tecnología tiene sentido cuando ayuda a resolver problemas reales, despierta curiosidad o inspira nuevas ideas.